
Con la cabeza bombardeada,
me siento en la banquilla.
Mis ideas pausadas quedaron.
Solo siento.
El viento fresco choca mi cuerpo tibio.
Mis ojos están sellados.
Escucho voces no familiares de lengua extranjera.
No logro entender, tampoco hago un esfuerzo por hacerlo.
El viento se aleja,
los rayos del sol ahora me acompañan, me inundan.
Mi cuerpo se llena de nuevas energías y ganas de vida.
Saco el pause a mis ideas.
Retomando mi turismo.